jueves, 28 de junio de 2012

Alonso se suma a la fiesta de España

Firmó su segunda victoria del año de manera magistral, con una remontada desde la undécima plaza de la parrilla. Nuevo líder con 21 puntos, lo festejó con el público y los comisarios y lloró emocionado en el podio


 
“¡Qué bote Alonso, que bote Alonso!” Y Fernando bota, con la bandera de España en el suelo, rodeado de comisarios que la agasajan con regalos, se hacen fotos con él... El público grita enfervorecido, las bocinas de los yates del puerto suenan en honor al ganador asturiano.... El Ferrari F2012 asiste mudo al espectáculo. El asturiano acaba de pararlo delante de la tribuna del Grao y llora emocionado con su victoria más hermosa.
Antes ya había gritado como loco por radio (“¡Yu ju yu ju!”) mientras Stella le felicitaba: “Fantástico, Fernando, fantástico”. Acababa de colocarse de nuevo líder del Mundial después de remontar de la undécima plaza en parrilla a la primera, pasar en pista a siete coches con adelantamientos imposibles, a Hamilton en boxes y beneficiarse del abandono por avería de Vettel. Ahora le saca 20 puntos a Webber, 23 a Hamilton y 26 a Vettel. Alcucinante.
De toda su exhibición de ayer hay algunos momentos que son inenarrables. Entre ellos, esa primera vuelta donde pasa a tres coches (con toque incluido en la primera chicane), su atacón a mitad de carrera aprovechando sus ruedas frescas para pasar en tres vueltas mágicas a Webber, Schumacher, Senna y Di Resta, y la jugada final contra Grosjean.
Después de la carrera, el piloto francés no salía de su asombro: “Sabía que, cuando se marchara el coche de seguridad que saltó a pista por el accidente de Vergne, me atacaría. De verdad que intenté defenderme, pero no pude hacer nada... Es un campeón”. Alonso casi se sube encima del Lotus en la frenada de entrada a meta, le cogió el rebufo en la recta y le pasó por fuera en la llegada a la primera chicane. Romain llegó a tocarle. Delante estaba entonces Vettel. Pero le duró poco, el alternador se le sobrecalentó y tuvo que abandonar. Newey se llevó las manos a la cabeza frustrado, 'Seb' tiró el guante al suelo enojadísimo y...¡Fernando líder!



Grosjean intentó presionar con todo con su Lotus, pero no podía, y Alonso empezó a irse de su mayor enemigo en la lucha por una victoria con aroma a milagro. El coche de su ex compañero se averió. Detrás, en un final dramático y emocionante, estaba Hamilton.
El inglés ya había perdido la plaza en boxes después de que se le rompiera el gato a un mecánico en la segunda parada. Pero estaba muy justo de ruedas y Fernando pudo alejarse hasta tener un colchoncito de casi cuatro segundos. Entonces vino la temida caída de los neumáticos, con frenesí en los boxes y un piloto español tranquilo por la radio: “Mis ruedas no van bien, pero no se me acercan”.
Al británico le pasó Raikkonen y, en una carambola final, en la antepenúltima vuelta, le echó de la pista Maldonado (luego sancionado). Golpeó con rabia su volante y lo lanzó fuera del coche. Schumacher estaba en el podio, junto a Kimi y a Alonso. La Fórmula 1 de 2006, aquélla que nos hizo felices con tardes como ésta.




Siete años no son nada, en la imagen superior, comparación entre el podio de Valencia 2012 y el de Magny-Cours 2005. Siempre que han coincidido en el cajón, el ganador ha sido Alonso


“Esta ha sido la victoria
más emotiva de mi carrera”

Fernando Alonso habló con la voz entrecortada nada más bajarse del coche: “Me he tocado varias veces, he rozado el abandono, pero al final le he podido dar a la gente una carrera espectacular”

Huele a champán y a gloria. La victoria número 29. Alonso se abraza de manera sentida con este periodista y me comenta sus sensaciones: “Ha salido todo perfecto”. Sólo veinte horas antes veía imposible el milagro. Después, ya con las grabadoras en marcha, comenzó a hablar con la voz entrecortada: “De todas las victorias que he logrado esta ha sido la más emotiva para mí, con las emociones más grandes, la bandera de España y el podio”.
Y, a continuación, se explica: “Es especial un poco por la situación de España en general, con la crisis, la gente que sufre, con todo. Gente que viene al circuito durmiendo en caravanas, al sol con 35 grados en la grada. Y ayer sentía que no les había dado las emociones que habían venido a vivir y la carrera ha sido espectacular”. Se rompió el maleficio de Valencia. Algo que perseguía con denuedo desde 2009, su carrera más triste. La que hizo días después del fallecimiento de su querida abuela María. Ahora ya tiene ese triunfo, desde el puerto de Valencia hasta el cielo. Y seguro que buena parte de la felicidad del bicampeón tiene que ver con esa espina que tenía clavada en el alma.



Pero hay otras motivaciones. Alonso considera, con razón, que él es uno de los puntales del deporte español y pensaba que tenía que darle algo más a todos. Es la segunda vez que se le ve llorar, la anterior fue, de pena en Abu Dhabi: “Esta vez es distinto, ha sido por mis propios sentimientos y por los de la gente en las tribunas. La gente está orgullosa de los deportistas españoles, con Nadal y la selección española de fútbol y yo tenía que hacer algo. Es muy emocionante”.
El asturiano reconoce que ha estado a punto de abandonar golpeándose contra el muro: “Los adelantamientos han sido muy agresivos, sabía que tenía que adelantar en momentos clave porque si iba detrás de otros me arruinarían la carrera. También con Grosjean me toqué después de irse el coche de seguridad. Podría haber acabado en el muro varias veces. Todo ha salido como si lo hubiéramos movido todo con un mando a distancia”.
Y, para terminar, eso sí, cuando le preguntamos sobre si cree en ser campeón a final de año, mantiene la cautela: “Claro que creemos y nunca nos vamos a rendir, pero no creo que cambie mucho el Mundial. Hay que ser humildes, pensar que todo ha salido a pedir de boca, pero que ayer estábamos el once y trece en la calificación. Hemos mejorado, sí, pero aún hay coches un poco más rápidos que nosotros y lo que nos queda es trabajar”.




jueves, 17 de mayo de 2012

Un podio nacido de la vuelta perfecta

El segundo puesto de Alonso se cimentó en sus prestaciones del sábado, con un tercero imposible. Pero el Ferrari sigue sin estar para ganar, según reconoció Domenicali: “Necesitamos hacer una masiva evolución”

A Raikkonen no le impresionó el sábado la calificación de Maldonado. Lo que de verdad le dejó alucinado es el vueltón de un viejo rival, cosecha de 2005: “De verdad, lo más impresionante ha sido la increíble vuelta de Alonso en la calificación, no me lo esperaba”. Así fue, Fernando bajó medio segundo de la Q2 a la Q3 y superó a unos Lotus Renault de Grosjean y de Kimi que aún son claramente más prestacionales. Su puesto natural estaba entre el sexto y el noveno, no en un tercero imposible.
Ese puesto, que se convirtió en primera fila por la justa sanción a Hamilton, fue la verdadera clave del segundo de la estrella española. En la primera curva ya estaba primero y, pese a tener carencias de ritmo frente al Williams, el ir delante con aire limpio le permitió alejarse del pelotón junto a Maldonado y, en menor medida, Raikkonen. Salir delante y correr sin tráfico es en esta F-1 actual de carga aerodinámica al límite más importante que nunca.
La situación es inmejorable, con Fernando colíder del Mundial después de un cuarto de campeonato, pero, incluso el día que Red Bull estuvo a por uvas (con un alerón delantero que no aguantaba y tuvieron que cambiar en sus dos coches), en Ferrari saben que el puesto natural en carrera por coche de la estrella española, sin la sanción a Lewis, debería haber sido un quinto.
En una rueda de prensa interrumpida por la nube tóxica de humo procedente del incendio de Williams, Domenicali reconoció que aún están lejos de poder sacar pecho: “Este resultado es una motivación para los ingenieros de casa, el coche está mejorando. Y debemos seguir así. Esto es lo único que podemos hacer si queremos ganar este Mundial, dar un salto masivo de calidad y seguir mejorando la carga aerodinámica. Pero con todos los problemas que hemos tenido desde el inicio del Mundial, al menos estamos arriba. Pero debemos seguir evolucionando, nuestro objetivo no ha cambiado”.
Y habrían ganado de no fallar con la estrategia, advertir el movimiento en el box de Williams y parar justo delante de Pastor. Sale más a cuenta ir delante en todo momento que alargar. Después Pic, al ignorar las banderas azules de los doblados, terminó por rematarle en la siguiente vuelta.
Pero peor fue la táctica de Lotus con Kimi, pésima por segunda carrera consecutiva. En Bahrain  perdió seis largas vueltas detrás de su compañero Grosjean. El domingo en Barcelona le pusieron blandas después de la primera parada y fue un desastre. Después, en la última, si llegan a adelantarla un par de pasos por meta, habría ganado el gran premio. Lo bueno para los protagonistas de la última carrera es que pueden optar a todo en Mónaco. Dependerá de la calificación y del aire limpio, sin turbulencias, que puedan tener en carrera.


El DRS, un problema para
Ferrari en calificación
Como siempre, la lucha por la pole volverá a ser clave en Mónaco. Uno de los problemas del Ferrari es la escasa velocidad que le extrae al DRS (alerón móvil)en calificación. Pero allí no lo será tanto. Habla Alonso: “En esa pista el DRS apenas se usa en calificación y esperemos que eso pueda beneficiarnos”.

lunes, 26 de marzo de 2012

El mago Alonso retoma en Sepang la senda que le hizo campeón en 2005





Magistral triunfo del asturiano, que remontó desde la octava plaza gracias a sus manos en agua, al acierto táctico de Ferrari y a su falta de errores. Como sucediera en su primer Mundial sale de Malaisia líder después de dos carreras

“¿Pérez? No, ¿a cuánto está Hamilton? ¿a cuánto está Hamilton?”. Alonso mantenía la calma en carrera mientras el muro rojo era una olla a presión. El flojo F2012, ya con carril de seco, sucumbía vuelta tras vuelta al atacón de un desatado piloto mexicano subido a un Sauber. Y el bicampeón del mundo, imperial, guardaba los neumáticos para la defensa final y sólo se preocupaba de verdad de quien piensa puede ser uno de sus rivales por el título.
Hasta que 'Checo' llegó al rebufo del monoplaza rojo y se fue largo en una de las frenadas. Ahí se acabaron sus aspiraciones de victoria. ¡Fernando ganador! Quedaban cinco vueltas para el final y a los ingenieros de rojo, a su padre Jose Luis, su madre Ana y a un país entero el corazón se les salía del pecho. Al cruzar la meta un emocionado y lloroso Andrea Stella, su ingeniero, explotó de alegría: “Fernando, estamos orgullosos de ti, has tenido muchas victorias, pero esta seguro será uno de los mejores, no la olvidaremos...” El coche terminó sin telemetría y, además de pilotar, el ovetense tuvo que cantar por radio algunos de los datos del monoplaza. Su tropa lo veía como una gesta del nuevo líder del Mundial.
Por atrás, Massa terminaba la carrera 15º justo el día de la eclosión de Pérez, uno de los pilotos que suena para sustituirle. Y sobre el que habló Domenicali nada más acabar la carrera: “Sergio es un piloto de nuestro programa de jóvenes promesas, seguimos su carrera y está siguiendo una buena línea. Es lo único que puedo decir”. Las otras preguntas eran sobre una presunta y absolutamente incréible conspiración con Sauber para que Sergio dejara de atacar. No fue así, simplemente le dijeron por radio que no se volviera loco, que el segundo era bueno.
“Este es un triunfo que recordaremos”, decía un emocionado Alonso al que se le humedecieron los ojos en el podio. Sobre todo por ese reinicio de la carrera en la que devoró como un caimán a Webber, al propio Pérez y también a Hamilton y Button. Al primero, por un problemilla en boxes, y a Jenson porque hizo el cafre lanzándose contra Karthikeyan.
Fernando voló en agua como en Hungaroring 2006, pero esta vez el destino sí le entregó la victoria. Justo en el lugar donde empezó todo. Nueve años después de su primera pole y su primer podio. Y siete de su primer triunfo malayo. Fue en 2005 y entonces, como ahora salió de las dos primeras carreras en Melbourne y Sepang líder del Mundial. 28 victorias contemplan ya a la estrella española, por detrás sólo de Schumacher, Prost, Senna y Mansell. Y de quien el ex piloto Brundle afirma que es capaz de sacar un podio de un cubo de basura con ruedas.
La diferencia es que aquel era un gran Renault y al Ferrari aún le falta mucho, pero la rueda de la vida tiene estas cosas... Para que Malaisia sea el comienzo de la segunda era triunfal de Alonso necesita un coche mejor. Dicen que está en camino, que han localizado los problemas que entorpecen el flujo de aire de la parte delantera a la trasera del monoplaza y que pueden conseguir más carga aerodinámica y agarre ya desde la próxima carrera en Shanghai. Los Red Bull estuvieron desaparecidos, sobre todo Vettel, que se tocó estúpidamente con Karthikeyan y le llamó 'pepino' por estar plantado en medio de la pista. Y no hay un dominador claro. Como ejemplo, la vuelta rápida la hizo... Raikkonen! Otras gotitas más del aroma a 2005.






Montezemolo “Esta victoria es un
subidón de Adrenalina”

Luca di Montezemolo, presidente de Ferrari, tardó poco en hablar de la gesta de Alonso, que logró una victoria inesperada para todos en la escudería: “Estoy muy contento por este triunfo, en la lluvia de Sepang al final lo que ha llegado para nosotros es el sol. Fernando ha disputado una carrera excepcional, confirmándose como un piloto excepcional bajo cualquier punto de vista”.
Y calma la tensión de un estresadísimo Domenicali, su director general: “Estoy muy feliz también por Stefano y por todos sus hombres , que han obtenido una bella recompensa de un trabajo en pista perfecto, desde la estrategia en boxes hasta la preparación de la máquina. Queda mucho trabajo por hacer, pero esta victoria es un subidón de adrenalina por el momento en el que se han producido. Ahora, a pensar en la próxima carrera”. Alonso regresó en el vuelo de las doce de la noche a Maranello con la mayor parte de la escudería.

viernes, 23 de marzo de 2012

Schumacher y Alonso se reencuentran en Sepang nueve años después

Los dos volvieron ayer al lugar donde nació el mito, la misma sala donde Fernando levantó el dedo por su primera pole 2003. Y habló Michael: “¿Que si pensé entonces que sería campeón? Ya había demostrado antes su talento en Minardi”

Aquella habitación olía a linimento y eucalipto. Sentado sobre una sábana sudorosa en la pequeña sala de descanso en su box, un imberbe Fernando Alonso, de 21 años de edad, sonreía exhausto después de haber desafiado a los 39 grados de fiebre para lograr el primer podio de su vida.
Ayer, casi nueve años después, y también en Sepang, sus dos fisioterapeutas de entonces, Edoardo Bendinelli (éste sigue actualmente) y Fabrizio Maganzi (ahora con Maldonado), recuerdan sus ganas de correr: “Tenía muchísima fiebre, pero nunca dudamos de que saldría el domingo. Su determinación fue algo increíble... Quería disfrutar como fuera del primer gran premio en el que salía desde la pole.
El registro de 1:37.044 del 22 de marzo de 2003 sí que fue una sorpresa. Y a la sala de prensa, en su primera aparición por sus méritos deportivos, llegó un niño exultante junto a dos perros viejos, su compañero Trulli y el supercampeón Schumacher. Había sólo tres periodistas españoles en Sepang y, uno de ellos, fotógrafo, le pidió que hiciera algún gesto por la victoria. Ante los requerimientos, el moderador de la FIA accedió y, en lugar de quedarse sentado, Fernando se levantó espontáneamente y, con una sonrisa nerviosa, elevó su dedo al cielo. A su lado, el 'Kaiser' le miró con cara de asombro, seriedad y una media sonrisa. Fue el símbolo de la llegada de un nuevo número uno.
Al mejor 'Schumi' subido en el mejor Ferrari posible aún le quedaban dos estrellas más que coser en su gorra de campeón. Y sería el propio Alonso el que le descabalgaría de la mejor racha de una escudería que se recuerda, en 2005 y 2006.
El destino quiso que ambas figuras volvieran a encontrarse justo ayer de nuevo en la funcional sala de prensa de Sepang. No habían vuelto a coincidir en ese lugar en nueve años. Y a la pregunta de 'La Gaceta' sobre si Michael vio en aquel 2003 que ese chaval tenía madera de campeón, ésta fue su respuesta: “No sé realmente cuándo empecé a pensar que Fernando ganaría un título mundial, pero creo que su talento quedó probado desde sus comienzos en Fórmula 1...” En ese momento Michael hizo un descanso a valorativo, miró a Fernando con el respeto que ahora se profesan y concluyó: “Todavía recuerdo una carrera muy buena que hiciste con Minardi, creo que fue incluso tu primer gran premio en Australia. Sí, Alonso demostró su clase desde el primer momento”. El heptacampeón está como recién planchado, en forma...
Y su sucesor aclaró que levantó el dedo “para festejar la pole, no para decir que era el mejor”, recordó su pasión por Sepang (“Siempre lo tengo en la memoria, aquí hice mis dos primeros logros en la F-1”) y habló, como era de esperar, de los Mundiales a la contra en Ferrari: “No ha sido posible ganar el título en los dos primeros años. Pero esta temporada estoy convencido de que lucharemos por ello. Tenemos que estar centrados y trabajar mejor que los demás. Estamos tranquilos y unidos. Nuestro tiempo llegará...”. ¿Cuándo Fernando, con la gran mejora que se espera...? De sus palabras se desprende que no tiene fecha: “No habrá una carrera en la que vayamos a cambiar el coche. Desde China llevaremos evoluciones en cada gran premio, pero no habrá ningún momento mágico en el que las cosas vayan a cambiar. Trabajaremos día y noche para lograrlo. Pronto veremos a una gran Ferrari”. Así sea...

lunes, 19 de marzo de 2012

La F-1 comenzó con tres lecciones magistrales de Button, Alonso y Vettel

Un soberbio Jenson Button es el primer líder de un Mundial que se plantea de salida como un duelo Red Bull/McLaren. Y con el asturiano de Ferrari obrando el milagro en Albert Park de remontar desde la 12ª hasta la quinta plaza final

El día que todos los que terminaron se declararon ganadores sólo hubo un perdedor, el poleman Lewis Hamilton. Y no por su resultado, un podio para empezar el año, sino por su cara de frustración, las respuestas con monosílabos ante la prensa (“no sé lo que le pasó al coche en la salida, pero algo le pasó”) y la sensación de que el equipo McLaren le había vuelto a fallar.
Primero al pedirle en plena persecución de Button que no se excediera en su pilotaje porque tenía mucha ventaja sobre el resto. Después porque, en una medida típica de Ron Dennis, el cambio de ruedas que hicieron a sus dos pilotos en la misma vuelta terminó por costarle la segunda plaza a manos de Vettel. Lewis perdió 1,6 segundos a espaldas del novio de Jessica Mishibata. Y con un agravante, si le dejan en pista una vuelta más no se habría visto perjudicado por la salida del coche de seguridad. "Perdimos diez segundos con Sebastian, teníamos que haber evitado esa parada de Lewis", dijo su jefe Whitmarsh tras la carrera.  
El Mundial arrancó como un mano a mano entre Red Bull y McLaren y con un quinto clasificado en Albert Park casi milagroso, Fernando Alonso. El asturiano pasó a cuatro en la primera vuelta y después se deshizo en pista de Vergne, Sergio Pérez y Rosberg, coches con diez km/h más de velocidad punta que su Ferrari F2012. En la salida ya había superado a un fallón Webber, pero perdió esa plaza porque la diosa Fortuna quiso que el coche de seguridad saliera a pista justo cuando Mark llegaba a toda velocidad a la última chicane.
Con la carrera de nuevo en acción después de un estúpido incidente de Petrov, al que se le detuvo su coche en plena recta escasos metros después de la entrada al pit lane, el asturiano no encontró el buen ritmo de las dos tandas de vueltas anteriores. Sobre todo en comparación con la anterior, que hizo con neumáticos medios nuevos y en la que llegó a intentar pasar a Vettel en la curva tres. Unos momentos que hicieron soñar a los aficionados españoles con algo grande, y también a él mismo: “Sí que llegué a pensar en el podio. Schumacher se había retirado, Grosjean se tocó, yo iba cuarto y se me pasó por la cabeza haber sido tercero si alguno más se retiraba”.
Con tan pocas ruedas llegó al final que fue alcanzado por Maldonado. El venezolano le acosó con todo, pero el piloto de Ferrari tiró de repertorio de defensa y se concentró en usar el KERS en el último sector de la pista. Pastor terminó por cometer un pequeño error que le costó irse contra el muro. Fue el día en el que también brillaron Sergio Pérez, que remontó del fondo de la parrilla al octavo, Raikkonen, del 18º al séptimo y un arrebatado Kobayashi (sexto). Y el primer toque de atención en carrera del capitán Alonso: “Hay que ser muy fuertes en las mejoras y tenemos que ir carrera a carrera porque con dos o tres décimas avanzas muchos puestos. Hay mucha igualdad”.



Domenicali: “Nos falta velocidad punta y
tracción, mejoraremos desde China”

Stefano Domenicali se presentó ante la prensa con unas profundas ojeras, producto del jet lag y también de las preocupaciones. Ferrari es una olla a presión metida dentro de una gigantesca máquina de palomitas mediática. El director general de Ferrari elogió la carrera de Alonso: “La actuación de Alonso ha sido muy, muy buena. Una supercarrera. Considerando nuestro nivel de prestaciones terminar quinto detrás de McLaren y Red Bull es algo destacable. Y hemos mejorado respecto a la calificación, sobre todo en la primera parte de carrera. Pero no estamos contento con las prestaciones, hemos detectado los problemas, falta de velocidad punta y de tracción, y le he pedido a mis ingenieros que traigan mejoras lo ante posible. Esperamos tener algo ya para China”.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Ferrari necesita otro medio segundo por vuelta para ganar en 2012

Webber logró su primera victoria después de una pantomima de Red Bull con Vettel. Y alonso se quedó a las puertas del podio: “Si hacemos las cosas como este año, pero con un coche mejor, tendremos opciones”


Fue un final con aroma a nostalgia. Ahí estaban las tribunas desvencijadas, con la torcida brasileña aplaudiendo a rabiar a un Barrichello al filo de la retirada. El confeti de plata en el podio, adornando el enésimo triunfo de un piloto en Interlagos gracias a las órdenes de equipo, esta vez de Webber al frente del doblete Red Bull. Antes de Raikkonen o Vettel.
Y la escalinata de la sala de prensa. Unos peldaños de hierro oxidado donde hace años vivimos abrazos de champán y gloria. De Fernando Alonso, el mejor piloto de la F-1 actual, con varios Mundiales perdidos ya en la maraña del destino. Primero fue el de McLaren, gracias Ron, y después el de Chris Dyer en 2010, que no supo distinguir los coches que paraban en boxes bajo los focos de la olla a presión de Abu Dabhi.
Es una pena, porque la clase de aquel melenudo sigue intacta, ahí está el tremendo adelantamiento del asturiano por fuera a Button, sin DRS, aguantando con las manos y muchas agallas la tarascada del 150 Italia. Y el ritmo posterior con blandos, tremendo, de infinita tanda de calificación. Tercero durante tres cuartas partes de carrera hasta que puso los compuestos medios, el coche rojo comenzó a derrapar por no calentarlos y Jenson le pasó sin necesidad de recurrir a la heroica.
También se vio como bajaba el ritmo, seguramente porque le avisaron de la posibilidad de quedarse sin combustible, algo ya vivido ya este año. Y se bajó del monoplaza cuarto en el Mundial (detrás también de Webber), pero con el orgullo intacto: “Este año ha sido espectacular e irrepetible en muchos aspectos. Quien nos los vaya a ver y sólo se fije en el resultado es que no entiende de F-1. Ha habido maniobras o salidas espectaculares como la de hoy, y luego el resultado final viene condicionado de cuanto rápido sea tu coche. Después de pasar a los dos McLaren ya estaba satisfecho. Más adelante la mecánica dictaría el resto”.
Además, se decide a dar su nota final al año: “Le doy un cinco o un seis porque ganar una carrera y no luchar por el título es poco para Ferrari, pero estoy orgulloso del equipo porque hemos extraído el máximo del coche durante 19 fines de semana. O más del máximo. Si repitiésemos algo parecido con un coche cuatro o cinco décimas más rápido que éste, tendríamos muchas opciones de ganar. Hay que repetir lo de este año teniendo un monoplaza un pelín más veloz”.
Ésa es la clave. No puede ser que Ferrari tenga un coche imposible para el podio, un monoplaza fracasado desde el comienzo por un problema en el túnel de viento. El nuevo partirá de cero y tal vez permita juegos como los de Red Bull, que simuló una avería de cambio en el coche de Vettel para esconder una orden de equipo: “No tengo nada que decir. Son ellos los que hablan otras veces. Cuando nosotros (Ferrari) ganamos es muy molesto para los rivales”. Así sea.

jueves, 17 de noviembre de 2011

El reventón de Vettel fue provocado por el efecto de los escapes soplados

Pirelli dice que no hubo fallo estructural en el neumático y no descarta una causa externa que lo dañara. Según ha podido saber 'La Gaceta' el calor de los gases agujereó el neumático


Vettel sucumbió en Abu Dabhi precisamente por el truco que le ha hecho arrasar en 2011, sus escapes soplados. Fuentes consultadas por ‘La Gaceta’ así lo confirman, toda vez que se ha descartado la hipótesis inicial de una pieza en la pista. Seguramente por alguna alteración en las presiones o por las características del trazado, algo funcionó mal en esos primeros metros de la carrera y el gas del escape que apunta directamente al neumático agujereó la banda de rodadura del compuesto trasero derecho.
El coche del alemán, y no así el de su compañero que no tuvo ningún problema parecido, tiene un mapa motor ultraagresivo para la calificación y algunas vueltas de carrera que inyecta gasolina en los tubos de escape provocando explosiones cuando se levanta el pie del acelerador.
El efecto de este sistema genial creado por Adrian Newey es doble, por un lado mejora la carga aerodinámica del difusor y por otro incrementa exponencialmente el rendimiento de los neumáticos al ponerlos enseguida en su punto óptimo de funcionamiento. Y los demás lo han intentado copiar sin lograr igualar su eficacia.
Red Bull habla de que las causas son inexplicables. Pero desde la cámara onboard de Button se percibe humo en la rueda desde instantes antes de la salida, lo que anularía la teoría de la pieza en el ‘piano’, y el comunicado del suministrador de neumáticos invita a pensar en un fallo achacable al equipo de Vettel: Aunque no quedó mucho del neumático tras esa vuelta, tras someter los restos a análisis minuciosos, se ha descartado que la causa del mismo sea un fallo estructural del neumático o de la válvula. No se pueden excluir algunos restos en pista o circunstancias externas como las posibles causas”.  Y concluye con palabras de Paul Hembery: “No podemos descartar que algún resto localizado en la pista sea el causante del incidente, pero tras revisarla detalladamente, no hay evidencia directa de ello”.
Ahora queda por ver si esta avería le hará dar un paso atrás a la escudería en la agresividad de su mapa motor. El propio Horner reconoce que alguna pieza del chasis comenzó a “arder” antes de la salida. Y que eso explicaba la aparición de humo en la rueda trasera. En Brasil veremos si vuelven a jugársela con este truco peligroso y muy prestacional, que por suerte estará completamente prohibido en 2012.