lunes, 26 de septiembre de 2011

Vettel gana la carrera en la que Massa y Hamilton casi se pegan

El GP de Singapur fue tenso para todos menos el alemán, a un punto de ser campeón. El inglés arruinó la carrera de Massa, y Alonso (cuarto) y Alguersuari (abandono) se enfrentaron por el comportamiento de Jaime como doblado


Pan comido. Sebastian necesita sumar un punto en las cinco carreras que quedan. O lo que es lo mismo, Vettel será campeón salvo desgracia en la próxima carrera en Suzuka. La prueba japonesa es la más tradicional, junto a Interlagos, oficina de los títulos mundiales. Su carrera se resume en su primera vuelta. En sólo cinco kilómetros le endosó ¡2,5 segundos! a Button. Tanto en calificación como durante algunos pasos por meta en carrera el RB7 gestiona los gases con el difusor de tal manera que es inalcanzable. Se va al principio con tanta facilidad que después, en el tercio final, cuando carbura el McLaren, ya no hay manera de alcanzarle.
El alemán fue el único que vivió una carrera tranquila, porque en la ratonera de Singapur hubo piques de verdad entre varios pilotos. La bronca más gorda fue la de Lewis Hamilton y Felipe Massa. El inglés volvió a cometer un error imperdonable, entró colado a una curva y arruinó su carrera y la de Massa. Le pinchó una rueda con su alerón delantero. Después de la prueba, el brasileño intentó hablar con su rival, pero éste pasó de él y su negativa provocó un altercado. Justo en la antesala de llegar a las manos. Mientras era entrevistado por la televisión, el brasileño llegó por detrás como una exhalación, le dio la vuelta y dos toques en el hombro: “Buen trabajo, eh, bien hecho”. A lo que Lewis respondió con ira: “No me vuelvas a tocar”. Después, ante la tele británica, el paulista afirmó: “Si no escucha ni a su padre imagínate cómo va a escucharme a mí”.
También hubo lío después de que Michael Schumacher volara por encima de Sergio Pérez. Se estrelló, salió el coche de seguridad y comenzó la bronca con los doblados, que provocó otro enganchón, aunque más suave, entre Alonso y Alguersuari. Después de la reanudación, el asturiano venía con Webber enganchado a su espalda, se pegó a Jaime, que cambió de dirección ligeramente cuando intentaba rebasarle, Fernando se quedó frenado y Mark aprovechó para pasarle y relegarle a la cuarta plaza final. Nada más bajarse del coche el asturiano no le nombró, pero esto es lo que dijo cuando le preguntaron sobre su compatriota: “Los doblados... Cuando hay una carrera difícil, algunos tienen dificultades para concentrarse en el coche”. El podio se le habría escapado de cualquier forma al piloto de Ferrari, su coche no tenía ritmo, devoraba las ruedas y, si terminó entre los mejores, de nuevo fue por otra salida magistral. De la quinta a la tercera plaza por fuera en la primera chicane.
Alguersuari, que tuvo que abandonar en las últimas vueltas por un trompo, le respondió: “No entiendo nada, es un circuito complicado. Cargar las culpas a otro por no estar en el podio es algo totalmente fuera de juego, no profesional, no profesional. No tiene otra explicación”.



 

Jaime abandonó por un trompo
y con problemas de neumáticos

Respecto al tema de los doblados, la dirección de carrera falló con estrépito en la reanudación y no se veían luces azules para que se apartaran. Pero, al margen del lío con Alonso, la carrera de Alguersuari fue muy dura. El viernes rompió la suspensión después de chocar con un bordillo y, como no tenían repuestos, tuvieron que volver a la de hace meses, la que devoraba los neumáticos. A dos vueltas del final y sin ruedas ya, derrapó en la curva por debajo del túnel y se dio contra las protecciones: “Estoy muy contento porque el equipo y yo hemos hecho lo máximo. Es verdad, no te gusta no acabar la carrera, pero en Japón, con las piezas habituales podemos terminar en los puntos”. Un piloto catalán que negó haber recibido orden alguna por radio para frenar al ovetense: “No, no te juro que no, que me caiga ahora mismo si no es así”.

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